La naturaleza se deteriora como nunca antes (y sí, es nuestra culpa)


La película más taquillera de estas últimas semanas, Avengers Endgame, retoma un final drástico de su producción anterior: un mundo con apenas un 50% de la vida en el universo porque un villano decidió destruir a la otra mitad. De sólo pensar que eso ocurriría en la realidad, nos impresiona, nos duele, nos interpela de múltiples maneras. Pero, ¿qué ocurre verdaderamente en nuestra realidad, lejos de la pantalla del cine?

Las estimaciones determinan que existe un total de ocho millones de especies de animales y plantas en todo el mundo, de las cuales 5.5 millones son insectos. Hoy, un millón de esas especies de animales y plantas se encuentran en peligro de extinción. ¿Cuán lejos estamos de ese mundo de ficción? ¿Cuánto más debiéramos preocuparnos por este mundo real que nos necesita?

El dato se desprende del Informe de Evaluación Global de IPBES sobre el estado general de la naturaleza, presentado este lunes en París. El extenso reporte advierte que la naturaleza se deteriora a tasas sin precedentes y que la extinción de especies se acelera cada vez más. IPBES es la plataforma intergubernamental sobre biodiversidad y servicios de los ecosistemas que sirve de puente entre el conocimiento científico y la toma de decisiones políticas en pos de la conservación.

Las múltiples cifran impresionan, pero sobre todo por el hecho de que, detrás de ellas, hay animales, hay plantas, hay una trama de la vida que se está perdiendo. Sólo por citar algunas: más del 40% de las especies de anfibios, casi el 33% de los corales y más de un tercio de los mamíferos marinos se encuentran en peligro de extinción. Al momento, el ser humano ya ha alterado severamente el 75% del ambiente terrestre y el 40% del ambiente marino.

Sandra Díaz es profesora en la Universidad Nacional de Córdoba, investigadora del CONICET y copresidenta del informe. Ante semejante cantidad de cifras que alarman, le pregunté cuál había llamado su atención. "Lo más sorprendente no fue un dato. Cada dato por separado no es particularmente importante, sino el hecho de que todos los datos convergen a un cuadro consistente. Todos los indicadores globales están bajando. El valor principal del informe es tener toda la evidencia junta", responde Díaz, comparando la situación con un paciente enfermo terminal del cual se conoce todo su diagnóstico.

El deterioro de la naturaleza encuentra por primera vez una clasificación de cinco causas que la explican, cinco impulsores directos de ese cambio drástico:

  1. Cambios en el uso de la tierra y el mar, como la expansión de la frontera agrícola y el incremento de la deforestación.
  2. Explotación directa de los organismos, como la caza indiscriminada e ilegal, o la pesca insostenible.
  3. Cambio climático. Las emisiones de gases de efecto invernadero se duplicaron desde 1980, contribuyendo a un aumento de la temperatura global de la tierra que habitan. Esa situación hace que millones de especies luchen por adaptarse y sobrevivir.
  4. Contaminación. Sólo la que produce el plástico se multiplicó por 10 desde 1980.
  5. Especies exóticas invasoras, que se introducen voluntaria o involuntariamente en ambientes que no corresponden a su hábitat natural, provocando así un desequilibrio en el entorno y en las otras especies que allí habitan.

¿No les llama la atención algo en estos cinco puntos? Todas son producto de actividades humanas. Todas nos señalan como culpables. Todas tienen también un efecto negativo de rebote en nosotros. Todas nos interpelan a ser responsables. "Cambios profundos y transformadores" son los términos referidos en el informe como el camino para revertir o, al menos, modificar en parte la situación. Y sobre ello seguimos conversando… 

Por Tais Gadea Lara | RED/ACCIÓN

Escrito por: Redacción El Cogollito

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