4 modelos que luchan por hacer la moda más inclusiva
Actualmente hablamos sobre una belleza natural, queremos ver en editoriales, campañas o pasarelas a personas que reflejen la realidad, y la moda poco a poco se adapta a esa diversidad pero, ¿qué le hace falta a la industria de la moda para ser verdaderamente inclusiva?


La moda ha tenido problemas de diversidad durante mucho tiempo. Si bien la industria se está volviendo más global, con un mayor enfoque en los mercados internacionales, las modelos de color siguen representando un pequeño porcentaje del total que aparece en campañas, editoriales y sobre la pasarela. El reporte sobre diversidad más reciente de The Fashion Spot reveló que el 38,8 % de las modelos elegidas para desfilar en Nueva York, Milán y París no eran blancas. Mientras tanto, la diversidad en sus demás formas –incluyendo la participación de modelos de más edad, tallas grandes, transgénero y de género no binario, así como aquellas con diversidad funcional manifiesta– sigue siendo poco común. Las modelos de tallas grandes representaron un 0,69% que desfilaron sobre la pasarela la temporada pasada, mientras que solo el 0,77% de las modelos eran transgénero o de género no binario.

A pesar de que ha habido algunos movimientos hacia la inclusión a lo largo de los últimos años (las pasarelas otoño/invierno 2015, por ejemplo, fueron un 80 por ciento blancas) queda mucho por hacer. A continuación, preguntamos a cuatro regulares de las pasarelas cómo puede la industria volverse verdaderamente incluyente.

Halima Aden

© Cortesía de IMG

“Ha sido increíble ver a más modelos usar hijabs con orgullo”: Halima Aden

Nacida en el campamento de refugiados Kakuma de Kenia, Halima Aden se mudó a Estados Unidos a los seis años. Debutó en la Semana de la Moda de Nueva York en 2017 en el desfile de Yeezy y ha desfilado para todos, de Max Mara a Alberta Ferretti. Aden es la primera modelo que ha aparecido en las portadas de la edición británica de Vogue y de Vogue Arabia llevando hijab, la primera en usar un hijab y un burkini en Sports Illustrated Swimsuity en tener su propia línea de hijabs, Halima x Modanisa.

“Comencé a modelar hace dos años y medio, y fue una experiencia de aprendizaje para todas las personas involucradas. La mayoría de la gente nunca había trabajado con una modelo que llevara hijab, que se vistiera de manera más modesta y que tuviera restricciones respecto a la ropa que podía usar. Al principio, solía traer una maleta llena de hijabs, bufandas, turbantes y cuellos de tortuga a las sesiones, de modo que los estilistas tuvieran más opciones. Hice todo lo que estaba a mi alcance para ayudar y siempre ha sido un esfuerzo colaborativo. Es curioso porque siempre hay estilistas de peluquería en el plató y no tienen mucho que hacer –me adoran porque pueden divertirse, disfrutar la sesión y no tienen que preocuparse por peinarme”.

Tengo que dar mucho crédito a la industria porque he visto un gran crecimiento en poco tiempo. Ha sido increíble ver a más modelos en campañas y sobre la pasarela llevando hijabs, y creo que mi agencia, IMG, realmente preparó el camino al contratarme y correr ese riesgo. La gente con la que trabajo también es muy considerada. Se aseguran de que tenga un espacio privado para cambiarme y me permiten irme a orar y después regresar al plató para continuar con las fotos. Mientras estoy en ayuno, durante el Ramadán, se aseguran de no pintarme las uñas y, en su lugar, uso uñas falsas (porque debo retirarme el esmalte de uñas antes del lavatorio pues no permite que el agua toque las uñas, lo cual invalidaría el lavatorio). En lo que respecta a la inclusión en términos más amplios, lo más importante es que sigamos teniendo esta conversación y que también invitemos a las modelos a contribuir a la industria de distintas maneras. Comencé como modelo, pero ahora tengo Halima x Modanisa, mi propia línea integrada por 47 piezas que incluye turbantes pre-anudados. Es increíble cuando las modelos pueden hacer más, tener una voz y hablar de cosas importantes. Creo que ese es el siguiente paso para la moda”.

Luc Bruyère

 © Jonathan Daniel Pryce

“La industria necesita crear nuevos iconos”: Luc Bruyère

Modelo, actor, bailarín y artista visual de gran talento, Luc Bruyère nació sin el brazo izquierdo. Él ha redefinido los estándares tradicionales de belleza, apareciendo en presentaciones para Kenzo, campañas para Nike y actuando en la histórica Ópera de París.

“Después de graduarme de la Escuela de Arte en Bruselas, llegué a París con 18 años. En esa época, estudiaba teatro y actuación, y ni siquiera podía imaginar ser modelo, especialmente sin mi brazo izquierdo. Pero luego conocí a Humberto Leon y me eligió para un desfile de Kenzo. En la presentación, estuve de pie completamente desnudo sobre un pedestal como si fuera una obra de arte con el cuerpo pintado con un efecto de mármol. Fue entonces que entendí que podía convertirme en un ejemplo para otros, el tipo de ejemplo que yo nunca tuve mientras crecía. Después de eso, la revista Citizen K me ofreció mi primera portada. Desde entonces, he bailado con Marie-Agnès Gillot y pronto dirigiré mi primera película”.

“Puede ser difícil encontrar tu lugar dentro de la industria de la moda. Hubo muchas agencias que no me quisieron representar porque pensaron que yo era distinto. La misión de la moda ahora debería ser promover la autoaceptación y abrazar nuestras diferencias. El papel de los directores de casting es importante porque pueden darnos acceso a los diseñadores y a los CEOs. También hay muchos diseñadores jóvenes que están haciendo diversos a sus desfiles, pero quisiera ver esto más entre las grandes marcas. Por el momento, veo diversidad en editoriales y en campañas, no tanto sobre la pasarela, pero algunas marcas lo están haciendo bien –me encanta la selección de modelos en Vivienne Westwood y Gucci, por ejemplo. Adelantándome en el tiempo, creo que la moda necesita volver la mirada a los años 80 y 90. Aquella era una época en la que ser modelo significaba romper las reglas y tener personalidad –sólo pensemos en Naomi Campbell y Kate Moss. Creo que debemos volvernos audaces de nuevo. La industria necesita crear nuevos iconos y celebrar la diversidad. Todavía soy considerado una excepción, y ya no quiero serlo”.

Stav Strashko 

© Indigital

“La moda está cambiando la forma en la que ve el género”: Stav Strashko

La modelo trans Stav Strashko ha desfilado para Marc Jacobs y Coach, ha sido musa de Jack McCollough y Lazaro Hernandez de Proenza Schouler y ha roto fronteras entre industrias. En 2018, protagonizó el filme Flawless, papel por el cual se convirtió en la primera mujer transgénero en la historia del cine israelí en ser nominada al Premio Ophir como Mejor Actriz.

“Cuando comencé a modelar, era difícil que la industria de la moda israelí eligiera modelos andróginas. Como resultado, pasé la mayor parte de mis primeros años de modelo trabajando para los mercados europeo y asiático, a pesar de que tampoco era muy fácil ahí. He modelado durante diez años y desfilo para muchos de los grandes diseñadores, pero le tengo un especial cariño a mi papel protagonista en el filme israelí Flawless. Fui nominada a Mejor Actriz en los que son el equivalente a los Premios de la Academia, y fui la primera mujer transgénero en ser nominada en esa categoría. Eso me hizo sentir muy orgullosa y sentirme más cercana a mi país”.

“La moda está cambiando la forma en que ve el género. En los años recientes ha avanzado mucho y eso ha hecho que una enorme comunidad de gente se sienta menos aislada. Necesitamos entender que la industria tiene impacto en la manera en que nuestra sociedad ve ciertas cosas. En lo que respecta a los castings, necesitamos buscar tanta gente como sea posible de entornos sociales diversos y distintas culturas, y asegurarnos de que sus voces sean escuchadas. Creo que esto beneficia a las marcas y a los consumidores. Eso permite que las compañías lleguen a más gente y significa que los consumidores pueden identificarse con las marcas que están comprando. Hacer castings en las calles se está volviendo cada vez más popular, y creo que eso hace que la moda sea más accesible. La perfección es aburrida –la gente quiere ver lo real–”.

Robyn Lawley desfilando para Matteau colección crucero 2020

© Alessandro Viero / Go Runway

“Cuando decimos ‘curvy’ solo queremos decir normal”: Robyn Lawley

La modelo australiana es una defensora de la filosofía body positive y fue una de las primeras mujeres por encima de las tallas cero que apareció en la edición de Sports Illustrated Swimsuit. Ha sido muy franca acerca de la necesidad de cambio y el año pasado inició una petición para que Victoria’s Secret fuese más diversa e incluyente en lo que respecta a las formas y tallas de los cuerpos sobre sus pasarelas.

“Cuando comencé en la industria hace más de diez años, no se veía a chicas con curvas sobre la pasarela. En aquel entonces, para mí las oportunidades solo eran editoriales e intentaba colar una fotografía en una revista. De otro modo, las modelos con curvas se dedicaban principalmente a hacer catálogos. Cuando tienes 18 o 19 años y ves a otras chicas haciendo cosas geniales que tú no puedes por tu talla, es muy extraño. Llevo muchos años, pero poco a poco los fotógrafos empezaron a querer hacernos sesiones a nosotras. Ellos no veían la razón por la cual la industria debía estar tan segregada, pero ocurría frecuentemente que no tenían la ropa adecuada para nosotras. La mitad de las veces usabas lo que te quedaba o lo usabas abierto de la espalda o tenías que aparecer en lencería. Sports Illustrated fue algo muy importante para mí. MJ Day, la editora de Sports Illustrated Swimsuit, ha estado luchando por una mayor representación durante años. ¡Ella misma es una mujer con curvas! Y mira lo que están haciendo ahora con Tyra Banks de vuelta en su portada a los 45 años y con Halima Aden usando un hijab y un burkini”.

“Hasta el día de hoy, parece seguir existiendo un ideal ridículo y no sé quién lo está dictando. Con Victoria’s Secret hablé porque estaba cansada de ver el mismo tipo de cuerpo una y otra vez. Yo sabía que el ejecutivo de Victoria’s Secret, Ed Razek, era conocido por sus comentarios sobre los cuerpos de las mujeres. Dijo que nadie quería ver modelos de tallas extra o modelos trans y está equivocado. Ahora se está tragando sus palabras porque el desfile ya no regresará a la programación de la televisión abierta. En el futuro tendrá que ajustarse a los nuevos tiempos o se volverá obsoleta. Es muy gracioso cuando decimos ‘curvilínea’ porque solo queremos decir normal al comparar con los cuerpos tan delgados y jóvenes que estamos acostumbrados a ver en la moda. Es empoderador ver a chicas más curvilíneas desfilar en las pasarelas y si eso no ocurre es solo porque la gente tiene miedo –miedo de que sus decisiones no sean bien recibidas, de que la gente no compre su ropa y de ser juzgados de alguna manera. Los diseñadores son nuestra última esperanza y ellos necesitan ser los que cambien el juego. Algunos diseñadores nos ven como maniquíes y sólo quieren que sus diseños se vean en las pasarelas, pero en las pruebas están las costureras. Después de diseñar mi propia línea de trajes de baño, me di cuenta de que puedes hacer muestras de cualquier tamaño de manera muy sencilla. Para mí, esa parte de los argumentos es nula y vacía”.

 

FUENTE: www.vogue.es

Escrito por: Redacción El Cogollito

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