Identidades no binarias
Investigaciones sobre las identidades de género demostró que las mismas tienen que ver con la autopercepción, no son patológicas y no son voluntarias, no tienen “causas” sino que se descubren.


En base a esto, hablamos de identidades cis y trans: “cis” cuando las personas se autoperciben con el género que les fue asignado socialmente en base a sus genitales, y “trans” cuando la autopercepción es con relación al género “opuesto”. Esta clasificación refiere a personas que se identifican con alguno de los géneros comprendidos en el  binario mujer-varón. Pero debemos saber que hay personas cuya autopercepción no puede ubicarse dentro de estas dos posibilidades, ya que no se identifican con ningún género, o lo hacen con ambos. Hablamos aquí de personas con identidades no binarias (“gender queer”, en la lengua inglesa).

A la mayoría nos cuesta entenderlas, porque nos hemos criado en una cultura binaria, y en base a esto tendemos a polarizar dos opciones, prácticamente en todo: blanco o negro, varón o mujer, bueno o malo, lindo o feo, grande o chico, y la lista sigue interminablemente.

Tomando como ejemplo los colores, entre el blanco y el negro, hay un continuum de diferentes gamas de grises, donde algunos se acercan más al negro, otros más al blanco, otros están en el medio. Algo similar, pasa con las identidades de género. Entre ser mujer o ser hombre, hay otras posibilidades. Sí, hay otras posibilidades de ser que no sean varón o mujer. Quizá nunca las comprendamos porque hemos incorporado desde siempre solamente dos géneros. Está comprobado que las personas que se identifican como no binarias, “no están locas ni son raras o extrañas”. Simplemente su autopercepción no coincide con el género que se le asignó socialmente en base a los genitales.

Para lograr una mejor comprensión de la diversidad de géneros, tenemos que salir del binario. Sino, nos será imposible entender. Y en caso de que no podamos romper nuestros esquemas, basta con respetar que las otras personas sean diferentes, sin violentarlas, juzgarlas ni castigarlas por el simple hecho de no “encajar” en los parámetros rígidos de nuestra sociedad “cuadrada”.

¿Es importante el lenguaje inclusivo?

La Real Academia Española (RAE) plantea que “en los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos. La mención explícita del femenino sólo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto. El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos”.

Esto que plantea la RAE lo hemos ido aprendiendo desde que empezamos a hablar, y hemos ido incorporando estas reglas del lenguaje en los distintos años de la escolarización. Es posible entonces plantearnos que, desde nuestra infancia, hemos ido aprendiendo una forma sutil de violencia de género, una violencia contra la mujer que está enmascarada en el lenguaje, aquella que subordina el género femenino en relación al masculino. ¿Por qué el genérico masculino incluye al femenino y no es al revés? ¿Por qué no puede el genérico femenino incluir al masculino? La respuesta es simple: porque el machismo está en el lenguaje.

Es de público conocimiento que hace poco tiempo, la vicedirectora de una escuela fue removida de la misma por saludar utilizando la palabra “todes”. ¡Qué paradójico que se sancione a alguien que respeta a todas las identidades y las visibiliza en su saludo! ¿Será que nos hemos acostumbrado a aceptar y ejercer la discriminación?

Al referirnos a personas, la palabra “todos” alude a los varones. “Todas” describe a las mujeres. “Todes” hace visible a las identidades de género no binarias. Cuando vamos a dirigirnos a un grupo de gente de la que no conocemos su identidad de género, lo apropiado es usar  la vocal “e” en la terminación de palabras que si finalizan con “a” o con “o” indican género. Hay dos universidades en el país, una de ellas es la Universidad Nacional de Cuyo, que permite el uso de este lenguaje en trabajos prácticos y tesis.

La Real Academia Española está “en contra” del lenguaje inclusivo y el uso de “todes”, pero sí admite las palabras “imprimido”, “murciégalo”, “alverja”, “selfi”, “guasapear”, “almóndiga”, “otubre”, “papichulo”, “friqui”, entre muchas otras más palabras que la sociedad considera como absurdas o mal dichas. Se ha discutido sobre si la palabra apropiada para denominar a una mujer que dirige un gobierno es “presidente” o “presidenta”, pero nunca se ha debatido el término “sirvienta”. ¿Es cuestionable utilizar términos que visibilizan a una mujer empoderada pero se asume sin discusión su lugar de sierva? Esto es lógico, porque la RAE está conformada por una elite de profesionales machistas, y no les conviene visibilizar que las mujeres y las identidades no binarias tienen la misma posibilidad de ser nombradas que los varones. De acuerdo a la última actualización del equipo, las personas que conforman la RAE actualmente son 46, de las cuales sólo 8 son mujeres, las 38 restantes son varones.

Cuando un adolescente dice “mis viejos no me dejan salir a bailar”, automáticamente asumimos que se refiere a su madre y a su padre. ¿Por qué? ¿Acaso no es posible que tenga dos papás? Estamos en Argentina, a mediados del año 2019, entonces sí, es posible.

Las formas no binarias de autopercibirse con respecto al género no son nuevas, han existido desde siempre: pero censuradas, reprimidas y castigadas, incluso invisibilizadas porque debido a las presiones sociales, muchas veces quien se siente diferente opta por el silencio para evitar la violencia, la burla y la discriminación.

 

Ph:https://aminoapps.com/c/lgbtiqa/page/blog/generos-no-binarios/WJd6_veNFXuRYE4GWlzVGEmqVbk6Mr5qqkD

Escrito por: Claudio Pilot

Licenciado en Psicología. Posgraduado en Sexualidad Humana y Consejería en Sexología Clínica. Director de la Diplomatura en Sexualidad de la Universidad de Congreso. lic.claudiojavierpilot@gmail.com

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1 Comentario


  • Por: Norma Osachez
  • 06/07/2019 21:34:49

Está explicado tan claro y tan sencillo de entender, que ojalá podamos todos empezar a incluir sin tabúes y abrir la mente a estas cosas que siempre han estado presente y nadie las quiere ver. Gracias

Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina