Abriendo nuevos espacios
Quisiera presentarme: soy Victoria Carricondo, y voy a presentarles una serie de artículos referidos a la Educación Ambiental y Astrología Básica. Desde estos dos mundos me miro y me comparto ahora, por aquí.


He estudiado distintas cosas que me permitieron conocerme en varias facetas y lugares y en esta locura los invito a embarcar. Antes contarles un poco cómo llego hasta aquí en esta vida de cambio de ambiente cada más o menos 6 meses a 2 años.

Nacida en Rivadavia, Mendoza, 11 de mayo, año 1989. Lujanina desde mi año y medio siguiendo el rumbo que el petróleo suele dar; a mis 12 partimos a Rincón de Los Sauces, Neuquén. Comodoro Rivadavia fue el siguiente destino y Rada Tilly después, un poquito más al sur. Ya tenía 17, nada de oro negro quería mirar. Me había enamorado de las Ciencias Naturales desde chiquita, observar, andar descalza y sentir el viento y el Sol y aún hoy, son lo importante.  Con ganas de empezar a recorrer mi mundo aunque las raíces me tenían aún, el paraje que decidí siguiente fue Rivadavia, como hasta ahora con ayuda de la familia.

Me dediqué al Turismo por 11 años, tecnicatura/secundaria en Rada Tilly (Chubut), con pasantía  en la Reserva Natural Punta del Marqués, apostadero de lobos marinos de un pelo. Terciario en Rivadavia (Mendoza), universidad en Godoy Cruz. No era la carrera para mí y decidí no terminar;  todo se refería a los primeros pasos de la vida que se busca experimentar. Sin embargo, me dieron la posibilidad de ampliar mi mente, de poder ver la vida desde la visión de personas que, desde una perspectiva que contemplara la multicausalidad de efectos, crearon en mí lo que se llama una mirada holística, integral.

2010 y con referencia de haber iniciado una radio en la escuela secundaria, por hobby formé parte de Mundo Nuevo, programa Under de Radio Noticias participaba con una columna de Turismo y más tarde como co-conductora. Entre tanto las plantas me llamaron como necesidad de conectarme a la tierra mientras vivía en un departamento rodeada de cemento. Corría el 2013, la radio no era parte mía ya; no sentía estabilidad en la carrera que había estudiado, ni placer en ese trabajar tan acelerado, carente de estabilidad. Aunque trataba de que mis excursiones como Guía tuvieran una calidad más humana, cada vez se volvía más financiera. Es la tercera economía que alimenta el PBI provincial. Me determiné a continuar con trabajos esporádicos, pero nunca dejé de investigar. Mi hermano con quien convivía esos últimos 5 años partía de viaje y yo de repente ya no tenía ojos que miraran conmigo o a través de mí. Me senté en la computadora la mañana en que nos despedimos y la palabra Antroposofía, visión de Rudolf Steiner, me encontró. Explicaciones que resonaban conmigo pero no entendía y a los pocos días me inmiscuía en otra: Permacultura. Todos los conocimientos que mi vida en las Ciencias Naturales y Sociales conocí, volvían a aunarse como con el Turismo, pero ahora había un sentido: la visión de un mundo trabajado por personas que respetaran la tierra, sus ciclos y a su vez unificaran tecnología, el cuerpo, la mente, el Ser. Me encontraba unas alas que no me dejarían más.

Me propuse a estudiar, no me importaba nada más. En ese momento no quería interactuar, me daba miedo exponerme al mundo, aunque el turismo me ha dado un carácter extrovertido en verdad mi interioridad es lo más importante, junto con mi timidez. Lo que se dice un dos en uno… Pero por esas curiosidades de la vida, con algunas personas en el área me empecé a relacionar. Cada vez, la vida en armonía me gustaba más.

2014, y comenzaba un proceso de grupo entre mujeres, varias mamás. Organizamos Día del Niño en la ciclovía de Godoy Cruz y decidimos seguir el placer de crear, desde las carencias más básicas que pude alguna vez imaginar. Terminamos soñando en una finca que nos prestaron por 10 años para una aldea ecológica comenzar. Lavalle tiene paisajes, distancias, historias, riquezas realmente bellas que nos sorprendieron y el último paraje del colectivo era ese lugar. Nirvana le dijimos. Un desafío que se tornó con el pasar de los meses, cada vez más inabarcable. Noviembre llegaba y entre las magias que creábamos, una pudimos acompañar y fuimos logística del Primer Congreso Internacional de Pedagogía 3000. Conocer a la antropóloga Noemí Paymal creadora de esta nueva educación fue el honor más grande que tuve por ese tiempo. Ya no quería volver a mirar para atrás. Sin embargo allí mismo, me enamoré. 25 años, ningún proyecto me hacía sentir como la vida con él quien venía empezando a viajar. Nos sumamos. El viaje nos llevaba por un recorrido de lugares que nos recordaran la familia de cada uno; el viaje era de él, y él sabiendo mis intereses, nos dispusimos a recorrer algunos lugares que con la Permacultura también anduvieran fijándose. Córdoba nos recibía, casi fuimos papás y se separaron los caminos. En esos 10 meses aprendí una buena parte de lo que la vida tenía para mí.

2015 y volvía a la casa de mis padres en ese sur, tan invierno para mí. Me enteré que mi salud era compleja por ese entonces y mi visión cada vez más cercana a la medicina natural (preventiva) me distanciaba de lo que necesitaba en ese momento. En silencio volví a Nirvana sola, cirugías, a casi morirme por hacer lo que no se sabe hacer. Obstinación del taurino. Me devolví al sur, mas callada. En mayor conexión conmigo ya solo tenía una preocupación: encontrar la razón de venir a este mundo, si es que había algún sentido trascendente, entre saberes tenía que existir.

Había un mapa. Mejor aún, había un psicólogo, Carl Jung que había trabajado con este mapa. La sincronía era puesta ante mis ojos: el mapa mostraba cómo funciona mi psique desde que nací y cómo ha ido evolucionando con los años. La Astrología me dio un lugar. O me lo hice. No dudé, no podía pagar una lectura, tenía tiempo y necesitaba saber. Mirar los astros, planetas y luminarias, su trayectoria, la fijación del humano por el firmamento cuando el Sol deja mirar… la correspondencia con los eventos en mi vida tan específicos que, mi mundo, mi mente, mi vida nunca más volvió a ser igual. La terapia de ese tiempo, fue mejor.

2016. Partí a Buenos Aires en octubre a reunirme con mi hermano mientras él cursaba Escritura y yo a los meses me encontré trabajando con un psicólogo transpersonal y diseñador de joyería en alpaca en Miramar. Descubrí que estaba otra vez viajando y aprendiendo con los pies descalzos, hasta que toqué la jungla otra vez. “¡A correr de acá!”, saltó una alarma adentro.

2017 y mis padres por decimonovena vez me recibían en su hogar (GRACIAS). Esta vez era distinto, ellos construían una casa de estilo americano en el este de la provincia, un tipo de construcción que me había interesado hacía unos años pero, como no había materiales en mi caso, quedaba en saberes y ahora esta experiencia de casi cabaña, antisísmica pero solo su estructura en madera, me dio una chance: aprender a manejar máquinas, pequeñas, pero empezar. Y lo más importante y no aprendido en Lavalle: a clavar. Comencé a necesitar un poco más a los conocidos durante los viajes por Mendoza y un camino se hizo notar: Vipassana. Meditar. Apareció entonces una tranquilidad y Buenos Aires otra vez pero allí no me quería quedar.

Cuando calculé que pronto Saturno volvería a estar donde estaba cuando nací (su retorno, en términos astrológicos- cada 27 a 30 años), entendí como ese planeta que representa las estructuras, la responsabilidad, el tiempo, los huesos, la piel, los limites, la imagen que tenemos del padre; un montón de sinónimos empezaron a querer ser en mi sentir y el reloj del “ve y hazlo”, también.

Fines de ese año y estaba encontrando Mi Estructura. Y verlo me hizo entender que la transición es siempre necesaria, que mis cambios de vida tan repentinos son posibles pero no moneda diaria.  Las estructuras llevaron 29 años en formarse y ahora nuevas se mostraban.

Ahora ya por el cuarto año estudiando de autodidacta esta ciencia milenaria,  entiendo porqué para mí la estructura fue complicada: Urano. Regente de Acuario. Planeta lento, su energía se relaciona a los cambios, electricidad, la humanidad, invención, reinvención, tecnología de conciencia, mirar 50 años para adelante. Es el planeta que en mi carta astral o natal (el mapa), tiene una relevancia importante. Este planeta transitaría en mayo 2018 (hasta el 2026) por el signo de Tauro. Signo donde Sol estaba transitando cuando nací (cuando digo: soy taurina me refiero solo a un “planeta”-luminaria: el Sol transitando por el signo de Tauro al nacer-luminaria junto a la luna- parte de los 10 planetas que comprende el Sistema Solar y también la astrología). Los cambios vendrían no había con qué resistir. Volví a Luján, al taurino Luján me dí cuenta después.

Uno vuelve a las raíces, o no. Nunca volvemos igual. ¿Para qué querríamos perpetuarnos? Si en menos de lo que imaginamos, las células que tiene el cuerpo han muerto y eres de nuevo, cada vez.  

Entonces me estoy dejando de pelear con todo esto que es tan nuevo, con lo que me atrae porque sí, porque soy así. Porque hablo de cosas raras, distintas y bueno… comunicar ha sido vía escritura lo que me ha dado siempre paz, desde 6to grado, hasta acá. Desde lo que soy y desde lo que sé, iremos a por columnas de Educación Ambiental para acompañar los cambios drásticos que se avecinan (Amazonia no será gratis ni fácil). Prepararnos de a poquito con ciertos cuidados que empezaremos a notar si es que sus pulmones no les vienen avisando ya desde hace unos cuantos meses.

Astrología Básica para aprender paso a paso de este Lenguaje Sagrado y cada vez más cercano al lenguaje que es más fácil de asimilar cuando le permitimos entrar.

Daremos talleres (como el de Kokedamas anterior pero ya sin ser Casa y Vivero Brujas), con la información en estructura que gestemos aquí. Las redes, números de contacto y algunos inconvenientes hicieron que desapareciera una imagen que bueno, ahora ha dado lugar a lo que conforma este texto: la que escribe y Usted, lector.

Nos iremos conociendo en los saberes y sentires, porque la intuición no falla.

Todos los jueves (día de Júpiter) a las 12 del mediodía, nos encontraremos en la sección Astrología y Educación Ambiental.

Modesto Lima Sur 111 Bº C.E.C. es donde comenzaremos a reunirnos. Para saber más, acércate de 10 a 13 y de 16 a 19 o seguir leyendo en los siguientes artículos.

Gracias, gracias, gracias. Bienvenido Saturno. Bien-venir.

Escrito por: Victoria Carricondo

Viajera y visitante, observadora, curiosa, sensible, investigadora, estudiante de astrología y del medio ambiente.

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Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina