La pornografía de nuestros tiempos
La cultura en la que vivimos ha considerado por muchos años a la sexualidad como un tema tabú, es decir, un tema del que no se habla. Y en la cultura machista en la que estamos, mucho menos se habla de la sexualidad en mujeres y disidencias sexuales.


Debido a la constitución física y al machismo imperante, le es “permitido” el autoerotismo a los varones cis, ya que sus genitales son vistos y manipulados por sí mismos todas las veces que orinan. Pero esta misma cultura censura la exploración y el autoconocimiento con respecto al cuerpo femenino, por ejemplo. El clítoris está destinado exclusivamente al placer y sin embargo muchas personas no lo conocen y quizá nunca lo han estimulado por la presión de tabúes o mandatos sociales en torno al cuerpo.

La crianza y educación machista de la mayoría de las mujeres, se ha caracterizado por frases del estilo “¡sacate la mano de ahí, no seás cochina!”, “las nenas no hacen eso”, “una buena chica no debe pensar en el sexo”, “los varones se masturban más que las mujeres.” Estas frases y muchas otras del mismo estilo, lo único que hacen es enseñar a vivenciar y experimentar la sexualidad con miedo, ignorancia, vergüenza y culpa.

En una cultura machista, el placer sexual le es permitido sólo al varón y las mujeres se han convertido en una especie de objeto de ese placer. De allí, por ejemplo, la cosificación de los cuerpos femeninos en la televisión, las revistas o los videos de internet. Y la industria del porno no escapa de esta cultura. Si buscamos videos de sexo heterosexual, podemos apreciar que se enfocan en conductas en las que el varón toma un papel dominante para lograr su satisfacción, donde la mayor parte de los videos culmina cuando el o los varones eyaculan y tienen su orgasmo. La pornografía “convencional” se enfoca en el placer masculino y, muchas veces, naturaliza conductas violentas en la actividad sexual.

En base a lo que venimos planteando, podemos hacernos algunas preguntas… ¿Cómo es el placer de las personas que no son varones cisheterosexuales? ¿Qué lugar ocupa el placer femenino? ¿Acaso las mujeres cis no se masturban? ¿Cómo disfrutan las personas trans o no binarias? ¿Cuál es la relación entre las orientaciones sexuales y el placer genital?

El porno “feminista”

El feminismo es un conjunto de movimientos sociales, culturales, económicos y políticos que busca la igualdad de derechos entre hombres, mujeres y personas no binarias. No es que las mujeres busquen ser superiores a los varones (como erróneamente se cree), sino que se busca simplemente que los derechos sean iguales para todas las personas, más allá de su género. La industria pornográfica feminista nos muestra que el placer va mucho más allá del pene y la eyaculación, por ello incluye en sus videos a personas con diversas identidades de género y orientaciones sexuales, quitando la supremacía machista en torno al placer.

Algunas verdades…

Ir eliminando el machismo vinculado al disfrute de la sexualidad, nos permite entender varias cosas, por ejemplo, que no es necesario que las personas involucradas en una actividad sexual tengan pene para poder disfrutar. Así mismo, tampoco hace falta que haya penetración para hablar de una “relación sexual completa”. Además, un varón puede disfrutar del placer anal, indistintamente de su orientación sexual. Y por supuesto, una relación genital heterosexual no “termina” cuando el varón “acaba”.

Todas las personas tenemos derecho a conocer nuestro propio cuerpo. Hay que romper falsas creencias que nos impidan explorar nuestras zonas de placer. Es hora de dejar de lado los mitos. No importa nuestro género, todas las personas somos libres y tenemos los mismos derechos, lo que implica el ejercicio, conocimiento y disfrute de nuestra sexualidad sin culpas, sin miedos, sin pudores.

Escrito por: Claudio Pilot

Licenciado en Psicología. Posgraduado en Sexualidad Humana y Consejería en Sexología Clínica. Director de la Diplomatura en Sexualidad de la Universidad de Congreso. lic.claudiojavierpilot@gmail.com

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