El día que la wiphala acarició el cielo en Ugarteche
Existen actos que algún día pueden llegar a ser recordados como grandes gestas del pueblo, o simplemente queden en los recuerdos de los pocos o muchos ciudadanos que estuvieron en el momento y el lugar.


Habrá gente que no sabe que es o que significa la Wiphala y es menester aclarar, que es, y qué significa. En primer lugar decimos que no es una bandera, sino, que es un emblema sagrado de los pueblos de los Andes. La Wiphala representa el valor al trabajo, al tener sus lados iguales expresa equidad, una bandera rectangular es señal de injusticia. Se dice que donde exista una wiphala estará representado el amor y el respeto al universo, a la Pachamama, a los animales, a la planta, a la tierra, a las comunidades y a la allpa mama (naturaleza). Sus 7 colores son los del arco iris y a su vez representa a los 7 chakras del cuerpo humano. Pero principalmente la Wiphala es resistencia, es la resistencia del pueblo indígena a la invasión.

El dia que la Wiphala llego al cielo en Ugarteche no era un dia normal, un par de horas antes, una señora se había auto proclamado presidente de Bolivia apoyada por las mismas manos negras que siempre han manchado de sangre la historia de latinoamérica. Nuevamente las retinas de nuestros ojos presenciaban militares colocar un “presidente”, algo que creíamos nunca más tener que ver.     

Allá donde los andes y la altura no apunan, donde la pacha da la hoja sagrada, donde siempre se supo que cada surco es el principio de la vida, donde conviven naciones, donde se hablan 37 lenguas oficialmente reconocidas, si justamente allí donde la historia siempre fue lucha y resistencia, donde ella la Wiphala ondea en cada mástil, un grupo de ojos claros, oligarcas, los que siempre se han pensado que pueden ser dueños de todo, se atrevieron a quemarla.

Como hace muchos años atrás, volvieron con la espada y la biblia, escudados tras el águila del norte, con sus instituciones nefastas, con los cómplices de al lado, creyendo que es su hora, que es nuevamente su memento en la historia.

Pero los pueblos son los dueños de la historia, y Ugarteche quiso escribir su párrafo, y aquel día se escuchó: ¡viva las señoras de polleras!, ¡el alto no se rinde!. Y mientras allá entre los andes, en el altiplano, en la amazonia sus hermanos y hermanas se movilizaban para derrotar el golpe de estado. También allá en el pacífico, del otro lado de Los Andes la misma latinoamérica, enfrenta heroicamente a los traidores, a los cobardes, a los torturadores y violadores, allí también la sublevación es en defensa de la vida.

Ugarteche es ese pedazo de latinoamérica, que a muchos les molesta, sera por eso que los cipayos se atreven a decir que no ven un golpe de estado y sabemos que no lo dicen por falta de inteligencia, si no con complicidad, la misma de hace años cuando avalan al dictador.

Y así y pese a todo, la Wiphala un día acarició el cielo de Ugarteche, subió por el mástil como  nunca había subido por estos lados, llego alto, brillo alto, sublevada, rebelde con rabia con amor, sabiendo que es futuro, subió hasta el cielo por Bolivia, por Chile, por Ecuado, por Haití gritando  pueblo gritando libertad.  

Escrito por: Marcos Bengolea

Analisis de Politica. Mendocino.

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Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina