Buen uso del chupete
La succión del recién nacido se desarrolla y tiene su expresión dentro del útero, preparando al recién nacido para el cercano amamantamiento y para poder sobrevivir en el exterior de este.


Hay momentos en los que el recién nacido no necesita alimentarse, pero si calmarse, ante situaciones que le producen intranquilidad o estrés. Los recién nacidos, para ello, utilizan la succión “no nutritiva” que estimula el reflejo de eyección y les hace estar en forma cuando se lleva a cabo la succión “nutritiva”. La succión “no nutritiva” se diferencia de la que alimenta, en que es más rápida y superficial. Para favorecer esta succión y satisfacer esta necesidad de calmarse aparece el chupete.

El chupete, como lo conocemos hoy, se patenta en EEUU a principios del siglo XX, aunque el uso de esa succión ya existía hace miles de años. El uso del chupete sirve al bebé para conciliar el sueño, disminuir el dolor y el estrés, y calmar el llanto. Es muy apreciado por los padres, ya que el llanto de su recién nacido les causa inquietud y ansiedad.

Conocer las características del chupete, el buen uso del mismo y los beneficios y riesgos, les ayudará a conocer más, y utilizar mejor, este artículo tan apreciado.

Características del chupete

• Se recomienda leer las instrucciones del fabricante ya que pueden variar y es importante para una buena utilización y mantenimiento del chupete.

• Inspeccionar el chupete antes del uso:

- Tirar del chupete en todas las direcciones.

- Desechar el chupete al primer signo de deterioro o fragilidad.

- Utilizar solo chupetes que cumplan la normativa 12586.

• El chupete puede ser de silicona, látex o polipropileno. No se ofrecerá el de látex a aquellos niños alérgicos a este. La forma puede ser aplanada o anatómica y hay diferentes tamaños, por tanto, se debe adaptar a la edad y preferencias del niño.

• El chupete debe ser de una sola pieza.

• El disco que sujeta la tetina tiene que ser lo suficientemente grande como para que el niño no pueda tragárselo (43mm x 43mm) y disponer, al menos, de 2 orificios para facilitar el paso de aire y evitar problemas en caso de que, de todas formas, el niño llegase a tragárselo.

• El chupete debe estar exento de puntas o bordes cortantes, y no pueden tener partes desmontables ni llevar autoadhesivos ni etiquetas. El disco o el escudo será rígido o semirrígido, con la flexibilidad suficiente para evitar los traumatismos, pero sin aumentar el riesgo de aspiración. Tendrá además una anilla para agarrarlo fácilmente en caso de atragantamiento.

• Limpiar el chupete cada vez que se termine de usar o si cae al suelo. No se recomienda el lavavajillas, porque los detergentes pueden dañar el material.

El buen chupete

• El chupete se debe cambiar con frecuencia o cuando se vea deteriorado.

• No colgar el chupete alrededor del cuello del recién nacido con cintas o cordones, o sujetar a la ropa por riesgo de estrangulación, sobretodo mientras este duerme.

• Se pueden usar broches que cumplan la normativa para sujetar el chupete, este solo se debe unir a la ropa y si el recién nacido no está durmiendo. No usar el broche como juguete o mordedor.

• No sujetar peluches al chupete por riesgo de sofocación o asfixia.

• Se han detectado la presencia de N-nitrosaminas y sus precursores N-nitrosables en algunas tetinas de goma. Por su efecto carcinógeno los chupetes y tetinas deben seguir la normativa.

• No introducir el chupete en ninguna sustancia (medicinas, azúcar, miel…) y no chuparlo, ya que puede producir caries al bebé. La segunda causa de producción de la caries es a través de bacterias como el Streptococcus Mutans y el Lactobacillus. Son bacterias relacionadas con las caries.

Aquellas personas con alta concentración de éstas tienen mayor riesgo de sufrir caries y transmitirlas a sus hijos por la saliva entre 18 y 36 meses de edad a través de besos, chupar la cuchara o el chupete del bebe. Es importante destacar que los niños nacen sin esta bacteria, pero la van adquiriendo en mayor o menor medida a través del tiempo. Tener bacterias de distintos tipos en la boca es normal, pero cuando se produce un exceso es peligroso.

El chupete, según algunos estudios y en muchas guías se ha declarado como factor protector del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) pero tampoco hay evidencia suficiente para asegurar fehacientemente que el chupete disminuye el riesgo del SMSL en mujeres que amamantan, por lo que mientras sigan tomando el pecho no se debería ofrecer de forma rutinaria. No obstante, los estudios aconsejan no retirar el chupete a aquellos niños ya acostumbrados a usarlo durante el sueño por lo menos hasta los 6 meses de vida.

Escrito por: Ana Laura Gericke

Lic. en Obstetricia. Estudiante de Medicina. Payamédico - Instagram: @obstetriciamendoza

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Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina