La discriminación en el trabajo, otra forma de violencia de género
La Ley Nacional 26485 de Protección Integral de las Mujeres, en el 2009 incorporó la violencia laboral como una forma de agresión específica hacia mujeres.


Las empresas han sido, en términos generales, espacios muy masculinizados en los que los varones han gestionado, administrado y ejercido el poder. Mientras, la incorporación de la mujer al mundo laboral, que no al del trabajo, se ha producido tarde y mal a juzgar por las cifras de precariedad, brecha salarial, segregación ocupacional y esto conlleva a la gravedad de que los entornos laborales no se vuelvan igualitarios y es así como las capacidades y aptitudes de excelentes profesionales mujeres quedan relegadas a un segundo o tercer plano.

¿Qué es la violencia laboral?

Según la OAVL (Oficina de Asesoramiento sobre Violencia Laboral), violencia laboral es: “toda acción, omisión o comportamiento, destinado a provocar, directa o indirectamente, daño físico, psicológico o moral a un trabajador o trabajadora, sea como amenaza o acción consumada. La misma incluye violencia de género, acoso psicológico, moral y sexual en el trabajo, y puede provenir de niveles jerárquicos superiores, del mismo rango o inferiores”.

Es una forma de abuso de poder que tiene por finalidad excluir o someter al otro. Puede manifestarse como agresión física, acoso sexual o violencia psicológica. Puede presentarse tanto en sentido vertical (ascendente o descendente) como entre pares. Puede ejercerse por acción u omisión. Afecta la salud y el bienestar de las personas que trabajan. Configura una violación a los derechos humanos y laborales. Es cotidiano leguaje machista que deriva en ignorar o devaluar a las mujeres en reuniones o la justificación de la ausencia de mujeres en puestos directivos.

Pero… también hay que decir que no es violencia laboral. Quedan excluidos, entre otros, los conflictos laborales derivados de condiciones de trabajo, las exigencias organizacionales, el estrés laboral y el síndrome de agotamiento profesional, también conocido como “burn out”.

Formas de violencia laboral

  • Agresión física: Toda conducta que, directa o indirectamente, esté dirigida a ocasionar un daño físico sobre el o la trabajador o trabajadora.
  • Acoso sexual: Toda conducta o comentario reiterado con connotación sexual basado en el poder, no consentido por quien lo recibe.
  • Acoso psicológico: Situación en la que una persona o grupo de personas ejercen un maltrato modal o verbal, alterno o continuado, recurrente y sostenido en el tiempo sobre un trabajador o trabajadora buscando desestabilizarlo, aislarlo, destruir su reputación, deteriorar su autoestima y disminuir su capacidad laboral para poder degradarlo y eliminarlo progresivamente del lugar que ocupa.

Consecuencias de la violencia laboral

En la mujer: baja autoestima, ansiedad, sentimiento de culpa, miedo, depresión, absentismo, etc. y, dadas las grandes dificultades que se les presentan a las mujeres agredidas, la mayoría de las veces el acoso permanece invisible y no llega a denunciarse. Afecta su salud psicofísica y puede producir consecuencias negativas en sus relaciones sociales en general y familiares en particular.
En la organización: produce malestar entre los trabajadores/as, disminución en la productividad, desaprovechamiento de capacidades, pérdidas económicas, desprestigio social.
En la sociedad: consolida la discriminación, favorece el descreimiento en las instituciones y en la justicia.

Qué hacer

 -Denuncia: con patrocinio letrado en mesa de entradas del Ministerio de manera directa o por derivación. No es anónima y debe presentarse todo el material probatorio con el que se cuente. 

- Admisión: el Ministerio hace una valoración técnica y jurídica para ver si admite la denuncia como violencia laboral. 

- Audiencia: una vez admitida, se fija una fecha de audiencia entre las partes y se cita también a un representante de la asociación gremial de la actividad del denunciante. Además, se dispone de un gabinete de apoyo interdisciplinario para asistirlo. La audiencia es privada y confidencial. El objetivo es que el denunciado ejerza su defensa. Puede derivar en un acuerdo o no. En caso negativo, y una vez finalizada la audiencia y la etapa investigativa, el Ministerio emite un dictamen sobre la existencia o no de violencia laboral con recomendaciones a las partes sobre qué hacer. 

FUENTES CONSULTADAS

PERFIL.COM - estoloarreglamosnosotras.com - mujeresparalasalud.org - argentina.gob.ar - Clarin.com

 - Compromisoempresarial.com

Escrito por: Redacción El Cogollito

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